Vivo rodeada de tecnología y
utilizo día a día herramientas que
me provee para realizar múltiples tareas. Sin embrago, a la hora de planificar
clases me cuesta incorporarlas al aula. Tal vez por no haberme tomado el tiempo
para explorarlas o por pensar que me lleva mucho tiempo incorporarlas. La
cuestión es que voy a sacarle provecho a la materia para familiarizarme con
nuevas herramientas.
¿Qué lugar tienen las nuevas
tecnologías en el aula? ¿Qué lugar ocupa el profesor en la era en que Internet parece
tener las respuestas? Si el profesor no es la figura que como antes podía brindar
todo el conocimiento ¿Cuál es su función? Creo que una de las más importantes
es guiar al alumno en el reconocimiento de que’ información es útil, confiable.
El profesor debe propiciar actividades que tiendan a la autonomía
del alumno, eso supone pensar nuevas formas de interacción en el aula e
invertir formas tradicionales de pensar las clases. Es interesante el concepto “aulas
porosas” que plantea Carina Lion, pensar
la clase como un espacio
conectado con el exterior, en el que se permitiera el acceso de otros
conocimientos y tendencias culturales, no surgidas en el marco del propio
ámbito educativo. En la clase de
ELSE, esto es sumamente interesante, ya que la diversidad cultural de los
alumnos que provienen de diferentes países puede convertirse en un componente fundamental
para explotar en las clases.
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